¡A quien se deje!

Cuando el sol se ocultaba en el pueblo, el proceso era tan lento que parecía detenerse el tiempo justamente antes que cruce la delgada línea del horizonte. Era común ver a unos cuantos viejos a esa hora sentados en las bancas del parque, se reunían para admirar el paisaje, para hablar de sus tierras y... Leer más →

Paraíso

El abuelo solo nos llevaba a mis primas, mi hermano y a mí una o dos veces por semana al rancho; debía ser por la distracción que representábamos para aquel viejo, y cuando íbamos debíamos estar de pie a las seis de la mañana para tomar el desayuno que regularmente constaba de pan y café.-Acerca... Leer más →

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